La Ministra de Seguridad de la Nación, Alejandra Monteoliva, llegó este viernes a San Juan para participar del Tercer Consejo de Seguridad Interior, donde abordó distintos aspectos de la política de seguridad nacional, entre ellos la evolución de los homicidios, el control de las cárceles y la articulación entre Nación y provincias. Además, se refirió a la visita del Papa León XIV a la Argentina, prevista para noviembre. Durante su exposición, la funcionaria destacó los resultados de las estadísticas correspondientes al primer semestre de 2026 y señaló que los números mantienen una tendencia que, según indicó, comenzó a observarse desde fines de 2024. “Los datos de la estadística del primer semestre 2026 muestran y confirman la tendencia que venimos identificando desde finales del 2024”, afirmó Monteoliva. En esa línea, remarcó que los registros muestran una disminución de los homicidios dolosos y de los robos, aunque sostuvo que el desafío de la gestión es lograr que esos resultados se traduzcan en una mejora concreta para la población. “Traducirlos en vivencias positivas para los ciudadanos”, planteó la ministra al referirse a uno de los principales objetivos de la política de seguridad. El control de las cárceles y el bloqueo de celulares Otro de los puntos centrales de su exposición estuvo relacionado con el uso de teléfonos celulares dentro de los establecimientos penitenciarios y las medidas implementadas para detectar y bloquear dispositivos mediante los sistemas de identificación IMEI e IMSI. “Estamos trabajando para impedir que las cárceles se conviertan en un call center del delito, en oficinas del delito”, sostuvo. Monteoliva explicó que el objetivo es interrumpir las comunicaciones utilizadas por organizaciones criminales para continuar operando desde las cárceles. “Cortar esas comunicaciones es cortar la cadena de mando de las organizaciones criminales y limitar, por supuesto, su capacidad de seguir operando en las calles”, agregó. En este marco, destacó el trabajo realizado por el Servicio Penitenciario Federal y aseguró que “las requisas intramuros se incrementaron en un 330% desde el 2023”. Además, indicó que durante 2026 fueron destruidos 4.200 celulares secuestrados en establecimientos penitenciarios federales. Para la ministra, recuperar el control de los establecimientos penitenciarios forma parte de una estrategia más amplia de prevención del delito. “Recuperar el control dentro de las cárceles es también recuperar la seguridad en las calles”, expresó. Nación y provincias, en coordinación Otro de los ejes planteados durante el Consejo de Seguridad Interior fue la necesidad de fortalecer el trabajo conjunto entre las distintas jurisdicciones. “La seguridad es una responsabilidad profundamente federal”, afirmó Monteoliva, quien remarcó que la problemática no puede ser abordada de manera aislada por una sola administración. “Como es una responsabilidad profundamente federal, no se puede gestionar en solitario. Exige compromiso, exige coordinación y exige, por sobre todas las cosas, nuestra acción conjunta. Nación y provincias”, sostuvo. En ese sentido, resumió su mirada sobre la política de seguridad al señalar que la decisión de combatir el delito debe estar acompañada por planificación, información y coordinación entre las distintas jurisdicciones. “No alcanza con tener la convicción de que hay que combatir el delito y el crimen organizado. Se requiere permanentemente método, información compartida, trabajo entre las jurisdicciones y fundamentalmente conducción política con claridad”, afirmó. El operativo por la visita del Papa León XIV Finalmente, Monteoliva se refirió a la visita del Papa León XIV a la Argentina, prevista para noviembre, y al desafío que representará desde el punto de vista de la seguridad. “La visita del Papa León XIV es un hecho histórico para nuestro país”, sostuvo la ministra, quien remarcó que un acontecimiento de esa magnitud requerirá la participación coordinada de las diferentes jurisdicciones y organismos de seguridad. “Un evento de esta magnitud, ninguna jurisdicción puede afrontar este desafío por sí sola”, afirmó. En ese contexto, destacó la dimensión internacional que tendrá la visita y la responsabilidad que implicará para el país: “El mundo nos va a estar viendo. Nos va a mirar el mundo durante tres días y medio o cuatro días”.