Lunes 21.09.2026
Actualizado hace 10min.

Dolor en Rosario: despidieron a Camila tras el femicidio

El crimen ocurrió durante la madrugada del domingo 13 de septiembre, en el departamento que la pareja compartía en Barreal, Calingasta. Según la acusación fiscal, Rivero atacó a Camila dentro de la vivienda y utilizó armas blancas.

COMPARTÍ ESTA NOTA

La investigación por el femicidio de Camila Agustina Vecchiarello, la joven rosarina de 26 años asesinada en Barreal, sumó nuevos elementos tras la audiencia de formalización realizada este miércoles. Mientras la Justicia avanza con distintas medidas para reconstruir el crimen, su familia trasladó el cuerpo a Rosario y realizó allí la despedida.

Por el hecho está imputado Carlos Gonzalo Rivero, de 25 años, esposo de Camila. La Fiscalía le atribuyó un homicidio doblemente agravado por el vínculo y por mediar violencia de género. Tras la audiencia, el juez de Garantías dispuso que permanezca con prisión preventiva durante un año, mientras continúa la investigación.

El crimen ocurrió durante la madrugada del domingo 13 de septiembre, en el departamento que la pareja compartía en Barreal, Calingasta. Según la acusación fiscal, Rivero atacó a Camila dentro de la vivienda y utilizó armas blancas. La investigación sostiene que la joven sufrió múltiples heridas, algunas de ellas en el cuello y en las manos, estas últimas compatibles con lesiones defensivas.

Entre lágrimas y abrazos, Rosario despidió a Camila tras el brutal femicidio

Uno de los datos que incorporó la investigación surgió durante la autopsia. El examen forense determinó que Camila cursaba un embarazo reciente al momento de su asesinato.

El resultado fue informado durante la jornada en la que Rivero fue llevado ante la Justicia. En su declaración, el acusado sostuvo que desconocía que su esposa estuviera embarazada.

Rivero declaró durante algunos minutos y negó haber asesinado a Camila. Según su versión, la joven se habría provocado las heridas durante una discusión, una explicación que contradice la hipótesis sostenida por la Fiscalía.

La acusación, en cambio, sostiene que Rivero fue quien atacó a su esposa y que posteriormente habría intentado simular un intento de suicidio. Los investigadores analizan los elementos encontrados en la vivienda y las distintas pericias para reconstruir la secuencia del crimen.

Mientras la Justicia avanzaba con la formalización del acusado, el cuerpo de Camila fue trasladado desde San Juan hasta Rosario, su ciudad de origen.

Familiares y amigos participaron del velatorio y posteriormente acompañaron el cortejo hasta el Cementerio Solar del Señor, en Villa Gobernador Gálvez. También estuvieron presentes integrantes de Gendarmería, institución a la que Camila aspiraba a ingresar.

Uno de sus hermanos, Matías Vecchiarello, expresó durante la despedida el impacto que provocó el crimen en la familia y describió el momento como una situación que todavía les resulta difícil de procesar.

En paralelo con el velatorio, familiares cercanos de Camila fueron convocados por la UFI Delitos Especiales para brindar información que pueda ayudar a reconstruir el contexto de la relación.

El padre y uno de sus hermanos fueron quienes participaron de las primeras declaraciones. Según trascendió, ambos señalaron que no conocían en profundidad la situación que atravesaba Camila con Rivero y que el contacto familiar se había reducido desde que la pareja inició su relación.

La Fiscalía podría volver a convocarlos para ampliar sus testimonios y avanzar con otras declaraciones destinadas a establecer qué ocurrió durante las horas previas al crimen.

La familia también fue informada sobre la posibilidad de constituirse como querellante en la causa, una alternativa que sus allegados comenzaron a analizar.

Camila y Rivero se habían conocido durante el proceso de formación para ingresar a Gendarmería Nacional. Ella era oriunda de Rosario y había viajado a San Juan con el objetivo de incorporarse a la fuerza.

Además de su formación como aspirante a gendarme, Camila estudiaba enfermería en Rosario y, según sus familiares, estaba cerca de completar la carrera.

Sus allegados la recuerdan como una joven dedicada a sus estudios y con una fuerte vocación de servicio. También habían señalado que tenía proyectos vinculados tanto con su profesión como con su futuro dentro de la fuerza de seguridad.

La pareja había comenzado su relación durante este año y posteriormente se casó. La Justicia confirmó durante la audiencia que el matrimonio había sido formalizado el 6 de julio, dato que permitió encuadrar la acusación por el vínculo.

Con Rivero bajo prisión preventiva, la Fiscalía continuará con la recolección de pruebas, las pericias sobre los elementos secuestrados en la vivienda y la toma de nuevos testimonios.

La causa deberá determinar con precisión cómo ocurrió el ataque, qué sucedió durante las horas previas y posteriores al crimen y cuáles fueron las circunstancias que derivaron en la muerte de Camila.

Mientras tanto, su familia atraviesa el duelo en Rosario y espera el avance de la investigación judicial. En Barreal, vecinos y allegados también realizaron movilizaciones para pedir justicia por la joven de 26 años.