El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a referirse a la disputa entre Argentina y el Reino Unido por las Islas Malvinas y advirtió que un eventual enfrentamiento entre ambos países sería un “desastre potencial”. Durante su visita a Dublín, el mandatario estadounidense aseguró que podría intervenir si alguno de los dos gobiernos le solicitara participar en la resolución del conflicto. “Estoy seguro de que me llamarán para intervenir en ese desastre potencial, pero si lo hacen, probablemente podré solucionarlo”, sostuvo Trump ante los periodistas. Sus declaraciones se producen en medio de un nuevo escenario de tensión diplomática por la cuestión Malvinas, luego de las medidas adoptadas por el Gobierno de Javier Milei frente al desarrollo de proyectos hidrocarburíferos en la zona. Durante su encuentro con la prensa en Dublín, Trump recordó la presencia británica en las Islas y cuestionó la posibilidad de que el Reino Unido esté dispuesto actualmente a enviar fuerzas militares al Atlántico Sur para defender su posición. El presidente estadounidense también mencionó las dificultades internas que atraviesa el gobierno británico, entre ellas los problemas relacionados con la inmigración y la energía. “Tienen un pequeño problema con la inmigración, con la energía y otros problemas que resolver, así que no sé si van a estar dispuestos a viajar tan lejos”, manifestó. Trump también hizo referencia a la distancia entre el Reino Unido y las Islas Malvinas y al tiempo que demandaría trasladar tropas hacia el Atlántico Sur. “Hablamos de semanas en barcos”, señaló. Además, describió a Argentina y al Reino Unido como dos países actualmente “enfadados” entre sí y planteó que podría intervenir si ambos gobiernos recurrieran a Estados Unidos para intentar resolver la disputa. El Gobierno argentino mantiene su reclamo histórico de soberanía sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sandwich del Sur y los espacios marítimos correspondientes. En las últimas semanas, la administración de Javier Milei profundizó su estrategia frente a las actividades hidrocarburíferas desarrolladas en las aguas próximas al archipiélago, especialmente a partir de proyectos de exploración y explotación petrolera impulsados por compañías que cuentan con licencias otorgadas por las autoridades de las Islas. Uno de los desarrollos que quedó en el centro de la discusión es Sea Lion, un proyecto de explotación petrolera offshore ubicado en el área de las Malvinas. Ante el avance de estas actividades, Milei anunció el envío al Congreso de una iniciativa destinada a endurecer las sanciones contra empresas nacionales y extranjeras que participen en operaciones hidrocarburíferas vinculadas con las Islas. El Presidente también instruyó a la Cancillería para avanzar con nuevas acciones y denuncias relacionadas con las operaciones desarrolladas en la zona. Como parte de esta estrategia, el Gobierno argentino inició procedimientos contra empresas y personas vinculadas con actividades hidrocarburíferas en las Islas Malvinas. Según informó la administración nacional, las medidas alcanzaron a 60 personas y empresas, a las que vinculó con actividades consideradas ilegales por la Argentina. Entre las compañías señaladas aparecen Navitas y Rockhopper, relacionadas con proyectos de exploración y desarrollo petrolero en el área. El Gobierno también avanzó con una denuncia penal contra estas firmas y otras compañías vinculadas con operaciones hidrocarburíferas en el archipiélago. La postura oficial sostiene que las actividades realizadas a partir de licencias otorgadas por las autoridades británicas de las Islas se desarrollan sobre un territorio cuya soberanía es reclamada por la Argentina. El Poder Ejecutivo también anunció el envío al Congreso de un proyecto para modificar el régimen de sanciones aplicable a las empresas que participen en actividades hidrocarburíferas en las Islas Malvinas. La iniciativa busca ampliar las herramientas disponibles para sancionar a compañías nacionales y extranjeras que intervengan en proyectos de exploración o explotación de recursos naturales en el área. El proyecto se enmarca en la decisión del Gobierno de profundizar las medidas contra las empresas involucradas en el desarrollo petrolero offshore y evitar que puedan operar sin consecuencias dentro del territorio que la Argentina considera bajo su soberanía. La propuesta deberá ser debatida en el Congreso antes de avanzar. En paralelo, la Cancillería continúa con la estrategia diplomática mediante presentaciones y denuncias relacionadas con las actividades hidrocarburíferas desarrolladas alrededor del archipiélago. Las nuevas declaraciones de Trump se conocen después de que el Gobierno argentino intensificara sus acciones sobre la cuestión Malvinas. En los últimos días, Milei suspendió una visita prevista al Reino Unido en medio de las diferencias por la disputa de soberanía y mientras su administración analizaba nuevas medidas para reforzar el reclamo argentino. El conflicto también llegó al Congreso, donde sectores de la oposición comenzaron a impulsar iniciativas vinculadas con la defensa de la posición argentina. Uno de los principales puntos de tensión está relacionado con la explotación de los recursos naturales en las aguas próximas a las Islas. Para el Gobierno argentino, las actividades hidrocarburíferas realizadas mediante licencias británicas no cuentan con autorización de la Argentina. El Reino Unido, en tanto, mantiene su posición sobre la soberanía de las Islas Malvinas y administra el territorio desde 1833, mientras Argentina sostiene su reclamo y reclama la reanudación de las negociaciones bilaterales. Las declaraciones del presidente estadounidense sumaron a Estados Unidos al escenario diplomático generado por las nuevas medidas argentinas y el avance de los proyectos petroleros en las Islas. Trump planteó que podría intervenir si Argentina o el Reino Unido le solicitaran ayuda para resolver la disputa. Sin embargo, no anunció una mediación formal ni detalló bajo qué condiciones Estados Unidos podría participar de una eventual negociación. Su afirmación de que podría “solucionarlo” surgió en respuesta a preguntas sobre la posibilidad de un conflicto entre ambos países. Al mismo tiempo, volvió a poner en duda que el Reino Unido esté dispuesto a realizar un despliegue militar de gran escala para defender su posición en las Islas, debido a la distancia que separa al archipiélago de territorio británico. Por ahora, no hubo un anuncio formal de la Casa Blanca que implique un cambio en la política estadounidense respecto de la soberanía de las Malvinas. Mientras tanto, el Gobierno argentino mantiene su estrategia basada en el reclamo diplomático, las acciones administrativas y judiciales contra empresas vinculadas a la actividad hidrocarburífera y el impulso de cambios legislativos. En este contexto, el desarrollo de los proyectos petroleros offshore se mantiene como uno de los principales puntos de tensión entre Buenos Aires y Londres, mientras las declaraciones de Trump volvieron a instalar la disputa por las Malvinas en la agenda internacional.