Un grave conflicto vecinal y familiar derivó en el juzgamiento acelerado de dos individuos que atacaron a una comitiva policial en el departamento Chimbas. El hecho se desencadenó durante la siesta en inmediaciones de la Villa Mariano Moreno, cuando Sergio Guevara acudió a la propiedad de su progenitora pese a tener el ingreso expresamente vedado por reiteradas discusiones previas. El sujeto procuró ganar el interior del inmueble mediante empujones y forcejeos, lo que motivó a una de sus hermanas a solicitar auxilio urgente a través del 911. Una dotación perteneciente a la Base Centenario arribó a la zona para resguardar a los ocupantes de la finca e iniciar un rastrillaje en las calles aledañas. Los agentes lograron interceptar al sospechoso en las inmediaciones del barrio 2 de Abril para proceder a su identificación formal. Lejos de acatar las órdenes oficiales, el hombre reaccionó de manera violenta contra la cabo Garay, sujetándola con fuerza del chaleco balístico hasta arrojarla a la cinta asfáltica. Durante el forcejeo se sumó un segundo agresor identificado como Marcos Zárate, quien arrojó un elemento contundente directo hacia la cabeza de la uniformada, provocando la rotura de la visera del casco protector. Ante la creciente hostilidad de varios vecinos del sector que intentaron entorpecer el accionar policial, los refuerzos apresaron a ambos implicados y abandonaron el lugar. Juicio abreviado y antecedentes penales La investigación penal preparatoria estuvo bajo la conducción del fiscal Francisco Micheltorena en el fuero especial de Flagrancia. Al constatarse que la funcionaria policial resultó ilesa gracias a su equipo de protección y ante las contundentes pruebas recolectadas, las partes acordaron el cierre de la causa a través de la vía del juicio abreviado. El magistrado interviniente homologó el acuerdo procesal y sentenció a Guevara a cumplir un mes de prisión de cumplimiento efectivo por los delitos de resistencia y atentado contra la autoridad. Asimismo, el imputado fue declarado reincidente, por lo que deberá purgar su sanción bajo encierro carcelario estricto. Por su parte, Zárate recibió idéntica condena de un mes de encierro efectivo como responsable directo del delito de resistencia a la autoridad, sumando también la declaración de reincidencia por registrar antecedentes computables. Ambos condenados fueron trasladados de inmediato hacia el Servicio Penitenciario Provincial para cumplir el castigo fijado.