La Cámara alta comenzó este jueves el tratamiento del proyecto de Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada en una sesión atravesada por la decisión del Gobierno de eliminar uno de los puntos más cuestionados de la iniciativa: el capítulo que modificaba la normativa sobre la adquisición de tierras rurales por parte de extranjeros. El oficialismo resolvió retirar ese apartado horas antes del debate luego de advertir que no contaba con los votos suficientes para aprobarlo y frente al rechazo que había generado en distintos sectores sociales, políticos y ambientales. El texto original proponía ampliar del 15% al 25% el límite de tierras rurales que podían estar en manos de extranjeros. Con ese cambio, La Libertad Avanza busca avanzar con los artículos restantes del proyecto, que contempla modificaciones en los mecanismos de desalojo, el régimen de expropiaciones y la Ley de Manejo del Fuego. A pesar de la lluvia y las condiciones climáticas adversas, organizaciones sociales, ambientales, rurales y agrupaciones políticas mantuvieron la convocatoria a movilizarse frente al Congreso en rechazo a la iniciativa. Durante el debate, desde Unión por la Patria cuestionaron la reforma y advirtieron sobre sus posibles consecuencias en materia de soberanía territorial y recursos naturales. El senador Eduardo Wado de Pedro criticó la eliminación del capítulo sobre tierras y sostuvo que esa discusión permitía poner en debate distintos modelos de país. En la misma línea, el senador Fernando Rejal alertó sobre el valor estratégico de los recursos naturales argentinos y cuestionó la apertura a capitales extranjeros. “Esta ley se debería llamar Argentina está de remate”, afirmó durante su exposición. Por su parte, la senadora oficialista Nadia Márquez defendió la iniciativa y sostuvo que busca otorgar “seguridad jurídica”, agilizar los procesos de desalojo y limitar las ocupaciones ilegales de tierras. También cuestionó al peronismo por sus referencias a la doctrina social de la Iglesia durante el debate. El senador sanjuanino Sergio Uñac aseguró que la eliminación del capítulo sobre extranjerización de tierras fue producto de la presión de gobernadores, sectores productivos y organizaciones sociales. Además, advirtió que el Gobierno podría volver a intentar aprobar esa modificación mediante otro proyecto. Desde Unión por la Patria, la senadora Lucía Corpacci calificó la iniciativa como una “ley de desprotección” del territorio y sostuvo que podría favorecer la adquisición de tierras estratégicas por parte de capitales extranjeros. En defensa del proyecto, la senadora Silvana Schneider destacó los cambios previstos para acelerar los desalojos y explicó que la reforma apunta a reducir los tiempos judiciales en casos de ocupaciones ilegales. El senador Mariano Recalde, en tanto, resaltó la movilización social contra la reforma y afirmó que distintos sectores de la sociedad participaron del debate y expresaron su rechazo a algunos puntos de la iniciativa.