El objetivo del viaje era claro: acompañar a la Selección argentina durante el Mundial 2026. Sin embargo, para Iliana Noeli Lick, ese traslado terminó transformándose en una situación inesperada que mantiene en alerta a sus familiares, amigos y a las familias para las que trabajaba en Estados Unidos. La argentina, de 30 años, fue detenida el 11 de julio por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) en el aeropuerto de Filadelfia, cuando estaba a punto de abordar un vuelo hacia Kansas City, ciudad a la que viajaba para presenciar un partido del seleccionado nacional. Según contó su pareja, Steven Melchiorre, la joven logró comunicarse con él poco después de la detención. En una llamada marcada por la angustia, le explicó que había sido retenida por autoridades migratorias, una situación que sorprendió a todo su entorno. Nacida en Buenos Aires, Lick llegó a Estados Unidos en marzo de 2023 con una visa de estudiante y se instaló en Filadelfia. Allí comenzó una nueva etapa: formó pareja con Melchiorre, con quien convive desde hace dos años, y se desempeñó como niñera para distintas familias de la zona. Quienes la contrataron aseguran que rápidamente construyó un fuerte vínculo de confianza y que su relación con los niños que cuidaba trascendía lo laboral. "Para ellos, Iliana no es solo una cuidadora, es parte de la familia", señalaron sus allegados en la campaña que impulsaron para reunir fondos destinados a su defensa. De acuerdo con sus familiares y amigos, la joven había iniciado un trámite para extender su permanencia en el país y no contaba con antecedentes penales. Además, su pareja afirmó que asistía a las audiencias vinculadas a su situación migratoria y que cumplía con sus obligaciones fiscales. Desde el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), en cambio, indicaron que Lick permaneció en territorio estadounidense luego del vencimiento del período autorizado por su visa. También aclararon que una solicitud migratoria en trámite o un permiso de trabajo no constituyen, por sí solos, una garantía de estatus legal que impida una detención. Mientras continúa bajo custodia del ICE a la espera de que avance su proceso migratorio, la situación de Iliana generó una ola de apoyo entre las personas que la conocen. Sus allegados organizaron una colecta para afrontar los gastos legales, una eventual fianza y otros costos derivados del proceso. En la iniciativa la describen como una persona integrada a la comunidad de Filadelfia, sin antecedentes judiciales y muy querida por las familias con las que trabajó. También destacan el vínculo cercano que logró formar con los niños que estaban bajo su cuidado. Una de las madres de las familias para las que trabajaba contó que la noticia de la detención generó tristeza y preocupación. "Es mucho para procesar", expresó al referirse al impacto que tuvo la situación. Después de varios días sin poder comunicarse con ella, sus seres queridos lograron finalmente establecer contacto. Según relataron, la joven atraviesa momentos de incertidumbre y preocupación por su futuro, aunque intenta mantenerse firme mientras espera una resolución de las autoridades migratorias.