En un intento por asegurar la sesión de este jueves en el Senado, el Gobierno nacional resolvió retirar del proyecto de reforma de la Ley de Tierras el capítulo que había generado mayor resistencia entre gobernadores y bloques aliados. La decisión busca evitar un revés legislativo y garantizar el tratamiento del resto de la iniciativa. La definición se tomó tras una reunión encabezada por la senadora Patricia Bullrich, de la que participaron legisladores de La Libertad Avanza y representantes de espacios dialoguistas. Como resultado del encuentro, el oficialismo acordó eliminar el capítulo 3, que proponía modificaciones a la Ley de Tierras Rurales. El cambio de postura llegó luego de que varios gobernadores manifestaran su rechazo a ese punto del proyecto, lo que puso en duda el respaldo necesario para aprobar la iniciativa impulsada por la Casa Rosada. Entre las voces críticas se destacaron los gobernadores Osvaldo Jaldo, de Tucumán, y Rolando Figueroa, de Neuquén, quienes expresaron su desacuerdo con las modificaciones vinculadas a la compra de tierras rurales y anticiparon que sus representantes en la Cámara alta no acompañarían ese capítulo. Frente a ese escenario, el oficialismo optó por reformular la propuesta para preservar el quórum y sumar los votos necesarios para avanzar con el resto del paquete legislativo. Con la exclusión del apartado más cuestionado, el Gobierno busca sostener el apoyo de los sectores dialoguistas y evitar que el debate sobre la extranjerización de tierras termine comprometiendo el tratamiento integral del proyecto. A la ajustada negociación se sumó la decisión de la vicepresidenta Victoria Villarruel de autorizar la participación remota de la senadora peronista Anabel Fernández Sagasti, quien seguirá la sesión de manera virtual por una indicación médica vinculada a su embarazo. La habilitación garantiza un voto adicional para la oposición y obliga al oficialismo a continuar negociando hasta último momento para asegurar la mayoría. La sesión de este jueves será determinante para la agenda legislativa del Ejecutivo en el segundo semestre. Aunque la eliminación del capítulo de Tierras redujo parte de las tensiones políticas, el resultado continúa siendo incierto y dependerá de las negociaciones finales con los bloques provinciales y aliados. En la Casa Rosada confían en que la modificación del proyecto permita destrabar el debate y evitar una nueva derrota parlamentaria en el Senado.