Luego de la tragedia aérea ocurrida en el Parque Provincial Ischigualasto, donde murieron siete personas, la Policía de San Juan inició un proceso de reorganización interna para asegurar el normal funcionamiento de las áreas que quedaron afectadas por la pérdida de parte de su cúpula. En ese contexto, el jefe de la fuerza, Marcelo Álvarez, confirmó este lunes que el comisario general Marcelo Andrés Ligorria asumirá de manera interina la conducción del Departamento Bomberos, hasta que se designe al reemplazante definitivo del fallecido comisario general Rubén Castro. La confirmación fue realizada durante una rueda de prensa antes de la misa en homenaje a los cuatro sanjuaninos que perdieron la vida en el accidente, celebrada en la Iglesia Catedral. Allí, Álvarez explicó que la prioridad de la institución es garantizar la continuidad de las funciones operativas mientras avanza la reestructuración interna. Ligorria, quien hasta ahora se desempeñaba como jefe del Departamento Operaciones D-3 de la Policía de San Juan, tomará temporalmente las riendas del cuerpo de Bomberos tras el fallecimiento de Rubén Castro y del comisario inspector Jorge Carbajal, quienes ocupaban los cargos de jefe y segundo jefe de la dependencia. Durante su trayectoria al frente de Operaciones D-3, estuvo a cargo de la coordinación de operativos de seguridad, despliegues especiales y acciones preventivas en distintos puntos de la provincia. Por otra parte, la Policía aún debe definir quién ocupará el cargo de subjefe de la fuerza, vacante tras la muerte del comisario general Germán Videla, otra de las víctimas del siniestro. El accidente ocurrió cuando el helicóptero que trasladaba a los integrantes de la comitiva se precipitó en una zona de difícil acceso del Parque Provincial Ischigualasto, en Valle Fértil. En la aeronave viajaban Rubén Castro, Jorge Carbajal, Germán Videla, el director de Protección Civil, Carlos Heredia, el piloto Matías Valenzuela y los brigadistas de la Agencia Federal de Emergencias Andrés Bosch y Rodrigo Aimetta. Mientras continúa el proceso de reorganización, la Policía de San Juan mantiene el acompañamiento a las familias de las víctimas y trabaja para garantizar la continuidad de las funciones esenciales de la institución.