Lunes 24.06.2024
Actualizado hace 10min.

El desesperado pedido de justicia de Julio Buffarini tras el crimen de su primo

Jesús Buffarini, de 23 años, fue asesinado la madrugada del domingo durante una pelea a la salida de un boliche en Córdoba.

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“Justicia para Jesús Buffarini. Salió a divertirse y lo mataron unos salvajes, en patota como los cobardes que son. Justicia por los padres, hermanos, familiares y amigos. Perpetua para los asesinos”. Este posteo lo podría haber escrito cualquier persona sensibilizada ante el crimen de Jesús Buffarini, quien fue asesinado el domingo a la madrugada a la salida de un boliche en General Cabrera, partido de Juárez Celman, en la provincia de Córdoba.

Jesús, de 23 años y papá de una nena de cuatro, jugaba al fútbol en la Liga de Río Cuarto. Sí, hacía el mismo deporte que su primo famoso, Julio, actual defensor de otro Independiente, el de Avellaneda y que fue el autor de ese posteo en Instagram. Con el dolor infinito producto de las circunstancias, el lateral expresó toda su bronca ante una nueva tragedia familiar que se lleva un ser querido. Y una tragedia que hasta ahora está lejísimo de tener la mirada del futbolista, ya que se caratuló el caso como homicidio preterintencional, que contempla aquel que se produce sin intención, por lo cual la pena no sólo no es de perpetua sino que tiene un mínimo excarcelable, porque va de uno a seis años de prisión.

Para tratar de cambiar esta calificación, los Buffarini quieren demostrar lo que para muchos parece evidente: que la discusión que empezó en el boliche y siguió afuera tiene similitudes con el caso de Fernando Baéz Sosa, el adolescente asesinado por la patota de rugbiers de Zárate en 2020 en Villa Gesell. Sólo así lograrán que lo que pide el ex jugador de Boca y San Lorenzo se haga realidad, aunque por ahora ese clamor parece lejano.

No es la primera vez que el destino le juega una pasada trágica a los Buffarini. En 1994 había fallecido en un accidente de tránsito un tío del futbolista formado en Talleres de Córdoba y el 2 de enero de 2018, Ezequiel, hermano del ahora asesinado Jesús y padre de una beba de apenas 10 meses, también murió producto de un accidente. En aquel momento la causa se cerró con una pena simbólica y una indemnización para la familia. “Un millón de pesos valió la vida de mi hijo. Para la Justicia era eso. Así nos tratan. Yo no puedo más”, afirmó al canal Doce TV Mario Buffarini (63), padre de Jesús.