Domingo 26.03.2023
Actualizado hace 10min.

Revolución en el arte: Cómo es la inteligencia artificial que crea dibujos a pedido de los usuarios

Las IA vinieron a sacudir el mundo del trabajo, la educación y ahora también las ilustraciones. Su potencialidad todavía es inimaginable.

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Las inteligencias artificiales están dando que hablar a lo largo y ancho de todo el mundo. Chat GTP fue la primera que puso el debate sobre la mesa. Esa IA responde todas las preguntas que hagan los usuarios de forma automática y totalmente natural, basándose en la información que ya existe en Google. Decide que datos incorporar y cuáles desechar.

Hermana de esta inteligencia artificial es Stable Diffusion Online, una aplicación que genera dibujos a partir de cualquier entrada de texto que elijan los usuarios.

“Quiero un dibujo de una casa en un bosque”, “Mostrame una mesa con un florero encima”, “Haceme un dibujo de un hombre esquiando en Los Alpes”, podrían ser algunas de las indicaciones que los usuarios le den a Stable Diffusion.

Cuanto más precisas sean las palabras utilizadas, la aplicación puede interpretar mejor el pedido y dar resultados. Brinda cuatro opciones distintas para que el usuario pueda elegir la que más le gusta. Y su estilo es totalmente realista, llegando a veces a confundirse con fotografías, cuando en realidad son pinturas digitales.

En esta aplicación no existen derechos de autor. Todas las creaciones son de “código abierto” y dominio público. Eso quiere decir que no le pertenecen a ningún usuario. Cualquier persona las puede tomar libremente para los fines que considere. 

LOS POSIBLES USOS DE ESTA INTELIGENCIA ARTIFICIAL

Esta novedosa aplicación abre un mundo de posibilidades para ser usada. Hay periodistas y escritores que están utilizando las opciones de Stable Diffusion para ilustrar sus notas, artículos e incluso libros.

Pero también está siendo aprovechado por el mundo del marketing. Es que esta inteligencia artificial permite creear los llamados “rostros GAN”, imágenes de apariencia realista pero de personas inexistentes. Un estudio reciente realizado en Reino Unido descubrió que las personas que participaron de la investigación no podían distinguir de manera confiable entre fotos de rostros reales y caras generadas por la inteligencia artificial.