Miércoles 24.04.2024
Actualizado hace 10min.

Messi y Mbappé brillaron en la goleada del PSG a Marsella

Leo y Mbappé dieron espectáculo en el Velodrome y, con dos goles del francés y otro del argentino, los parisinos se llevaron el clásico.

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Cuando están en sintonía, son letales. No hay con qué darle. La visión de Lionel Messi y la efectividad de Kylian Mbappé rompen cualquier esquema, cualquier planteo, cualquier defensa. De que ambos tengan química dependen las chances del PSG, no tanto en la Ligue1 -donde desfilan-, sino en la Champions League, en donde deberán sortear al Bayern Munich.

El equipo de Christophe Galtier viajaba al Velodrome para afrontar el clásico del fútbol francés, sabiendo que una victoria sería clave para encarar el corto trayecto hacia el Allianz Arena. Y vaya si es un golpazo anímico: la combinación Messi-Mbappé brilló en la goleada 3-0 ante el Marsella, con dos festejos del francés y otro del argentino. Además, entre ambos se dieron las asistencias. Por otro lado, Leo Balerdi fue titular y tuvo un buen partido en el conjunto local.

A pesar del resultado abultado, el Marsella estableció el pulso del partido en su inicio. Galtier dispuso de un 3-5-2, que intentaba recuperar en campo propio, sortear la presión inicial de su rival y ser determinante con Leo y Kylian. Sin embargo, el Marsella supo cómo neutralizar los ataques del PSG, cómo conservar la pelota y tuvo varias chances para romper el marcador.

Tavares pudo haber cambiado el curso del partido. A los 12’ PT, encaró mano a mano hacia Gianluigi Donarumma, pero Nuno Mendes llegó justo para cortar el avance. Y, a los 17’, remató dentro del área, de sobrepique, pero la pelota se fue desviada. Estaba claro que, si el PSG le dejaba espacios entre líneas, el equipo de Igor Tudor podía lastimar.

¿Cómo podía el PSG cambiar un panorama que no pintaba para nada lindo? Fue Messi -quién si no- quien descifró por dónde pasaba la clave del partido. Balerdi mantenía una rígida y efectiva marca personas sobre Leo, siempre que el Marsella se volcaba al ataque. Por lo tanto, cada vez que el 30 quería iniciar un contragolpe, el ex Boca no lo dejaba dar vuelta o le sacaba la pelota. El PSG no lograba aprovechar ese arrastre provocado por la Pulga

Por lo tanto, Messi buscó por todos los caminos quedar siempre de frente a la jugada y no de espaldas. Con campo abierto, y con los espacios que dejaba el Marsella cada vez que presionaba al PSG, podía hacer un desastre. Y así fue. A los 25', el equipo de Galtier salteó la línea de presión de su rival y Vitinha tocó de primera para que Messi comande el ataque en velocidad. Mbappé, con gran lectura, picó al espacio para que el argentino le de un pase quirúrgico y el francés puso el 1-0, que significó igualar a Cavani como máximo goleador del equipo, con 200 goles.

Cuatro minutos después, repitieron la misma fórmula pero en distinto orden. Kylian encaró por la derecha con gran velocidad, se tomó un tiempo y conectó con un Leo que se desmarcó hacia el centro del área chica. La Pulga, de primera y con derecha, firmó el 2-0. Dos jugadas, dos goles, dos a cero. Messi-Mbappé. Mbappé-Messi. Y pudieron ser más en la primera parte: el 30, con un pase de caño, volvió a dejar al 7 mano a mano, pero esta vez no fue efectivo.

En la parte complementaria, el PSG aprovechó la ventaja de dos goles para radicalizar aún más su postura de esperar, mantener la posesión para bajar el ritmo del encuentro y apostar al aprovechamiento de espacios. Así llegó el tercero. A los 10' ST, Kylian tocó para Leo y fue a buscar la devolución. Messi, con jerarquía, la tiró suave por encima de la defensa para que Mbappé, de aire, sentencie la goleada. Tres de tres.

Con el correr de los minutos, la desesperación y la imprecisión atentaron contra los intentos de ataque del Marsella, que pudo descontar en dos oportunidades, de no ser por las extraordinarias intervenciones de Donnarumma; primero, en un cabezazo, y después en un mano a mano.

El 3-0 y, sobre todo, la manera de cómo Messi y Mbappé destrabaron un partido que parecía complicado, le da la posibilidad a Galtier de ilusionarse con una remontada ante el Bayern Munich. Pero, primero, tanto el argentino como el francés deberán subirse al avión para ir a la gala del FIFA The Best. ¿Quién lo ganará? Parece claro...

Diario Olé