Jueves 28.03.2024
Actualizado hace 10min.

Científicos bajaron al "pozo del infierno" en Yemen y develaron un misterio geológico

Se trata de un agujero de 20 metros de ancho y unos cien de profundidad que ha despertado infinidad de historias. ¿Qué descubrieron los exploradores?

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El Pozo del Infierno en Yemen fue definido durante siglos por su población como “una prisión de demonios”, a la que nadie se animaba a acercarse o incluso referirse a ella. Pero eso cambió hasta que se organizó la expedición del Equipo de Exploración de Cuevas de Omán (OCET).

Un equipo de investigadores bajó al interior del agujero de 20 metros de ancho y unos cien de profundidad que ha despertado infinidad de historias.

¿Qué encontraron? Serpientes, animales muertos y perlas. “Había serpientes, pero no te molestarán a menos que las molestes”, contó Mohammed al-Kindi, profesor de geología de la Universidad de Tecnología Alemana en Omán.

En total, ocho expertos en espeleología (ciencia que investiga las cavernas) descendieron en rápel, mientras otros dos investigadores monitoreaban desde la superficie. “La pasión nos impulsó a hacer esto, y sentimos que es algo que revelará una nueva maravilla y parte de la historia de Yemen”, añadió Kindi. “Recolectamos muestras de agua, rocas, tierra y algunos animales muertos, pero aún no los hemos analizado”, precisó el experto, quien dijo que “no había un mal olor, solo el de algunos pájaros muertos”.

Hipótesis sobre el origen del "Pozo del infierno" de Yemen

Las propias autoridades yemeníes aseguraron que no sabían lo que había en el interior del pozo y que como mucho habían podido bajar hasta los 60 metros. Una teoría señala que podría ser un volcán, si bien no hay evidencia que abone esa hipótesis. Otros afirman que podría ser un pingo, un fenómeno geológico que se detectó en Rusia en los últimos años.

Sin embargo, Chris Fogwill, profesor de glaciología y paleoclimatología de la Universidad de Keele, sostiene que se trata de un pozo de hundimiento causado por la erosión de piedra caliza o salmueras en movimiento.

Para los lugareños de la provincia de Al-Mahra, es "una prisión para los demonios", y el mal olor que emanaría de su interior sería la señal de que es la "boca del infierno". Y creen que las visitas al cráter y su sola mención pueden traer mala suerte.