Jueves 19.09.2019
Actualizado hace 10min.

Reforzarán la custodia de Mauricio Macri luego de las fallas de seguridad en Córdoba

La ministra Patricia Bullrich y el secretario Fernando de Andreis se reunirán en Gobierno para reforzar la seguridad presidencial en plena campaña electoral

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La falta de coordinación de la custodia presidencial y la Policía de Córdoba abrió una brecha de seguridad que permitió a un supuesto fotógrafo quedar entre medio de Mauricio Macri y su esposa Juliana Awada cuando estaban por ingresar a la cena que compartieron anoche con Juan Schiaretti en el exclusivo restaurant El Papagayo.

Ante esta nueva crisis de seguridad alrededor de Macri y su familia, se convocó en la Casa Rosada a una "reunión operativa" para encontrar la solución a este riesgo de Estado que ya se repitió en Mar del Plata, Villa Traful, la quinta de Los Abrojos, La Pampa, Balcarce 50, Washington, Berlín y a pocas cuadras de la sede de la FIFA en Suiza.

La reunión estará protagonizada por Patricia Bullrich, Ministra de Seguridad, y Fernando de Andreis, secretario General de la Presidencia. Bullrich asigna al personal de seguridad que cuida a Macri, pero De Andreis maneja la Casa Militar, que tiene la responsabilidad del diseño y la organización del operativo que debe mantener intacto al Presidente de la Nación.


La seguridad de Macri en Córdoba fue un caos que mezcló la ausencia de coordinación entre la policía provincial y la custodia presidencial, la impaciencia de Macri que deseaba llegar a la cena antes del partido Boca Juniors- Atlético Paranaense y el ritmo característico de una campaña proselitista que no da pausa a escasos días de las PASO.

"En Córdoba pasaron varias cosas: en primer lugar no hubo un adecuado espacio entre el momento que llegaba el Presidente y la prensa, que estaba en la puerta. Ahí tenía que haber un cordón policial. Lo segundo que paso, es un tema de desorden: Schiaretti se puso hablar con la prensa, la prensa se corrió hasta la puerta del restaurant, y en el medio de la prensa se coló este tipo que le grito al Presidente y que simuló ser un fotógrafo", describió a Infobae un funcionario que presenció la nueva falla de seguridad presidencial.

Y agregó: "Después la camioneta de Schiaretti taponó totalmente la calle, porque se bajó y la camioneta quedó ahí. A los pocos minutos, llegó la camioneta presidencial que estacionó atrás, y el Presidente no quiso esperar un minuto y se bajo. En ese momento, la puerta del restaurante estaba desordenada con la prensa, y el Presidente tuvo que pasar entre los periodistas, adonde estaba este colado. Y ahí se produjo la agresión verbal. La custodia funcionó. Pero fue un caos".

En plena campaña electoral es complejo garantizar la custodia presidencial porque la agenda es intensa y Macri se mueve en helicóptero y se mezcla con la gente sin ningún control previo. Sin embargo, la sucesión de fallas de seguridad también ocurrieron cuando no había campaña proselitista y en lugares tan disímiles como Mar del Plata o Suiza.

Las fallas de seguridad alrededor de Macri se producen por la ausencia de inteligencia que anticipe que puede suceder en el recorrido presidencial (así sucedió en La Pampa y Mar del Plata), la decisión de no poner vallas y controles policiales (la irrupción de los adolescentes en Los Abrojos) y la ineficacia al momento de controlar en tiempo real que sucede en el perímetro que debe proteger al jefe de Estado (Casa Rosada y Quinta de Olivos).

A estas situaciones puntuales se debe añadir el comportamiento presidencial. Macri se impacienta y rompe los protocolos de seguridad frente a las recomendaciones de sus custodios que están entrenados (hicieron cursos en Israel) y deben sonreír con diplomacia ante la negativa del Presidente de aguardar en su camioneta o evitar ciertos contactos con gente que aparece en las visitas proselitistas.

La reunión operativa entre Bullrich y De Andreis tendrá como objetivo ajustar la seguridad presidencial en un momento caliente de la campaña electoral. Se trata de una decisión política que incluye a todas las fuerzas de Seguridad y a la Casa Militar. La seguridad presidencial es una cuestión de Estado.

Macri y Awada anoche estuvieron en peligro, a escasos centímetros de un agresor que sólo fue verbal. Pero que tuvo suficiente tiempo y espacio para actuar de otra manera. La cena terminó bien y Boca ganó. Una casualidad.